martes, 5 de julio de 2022

UN MURO DE INCIENSO



Foto: Yang Yongliang


Somos categorías separadas por un muro de incienso.
Deambulamos juntos, de la mano,
a través de ese laberinto que creaste
cuando te entró ardor de estómago
por comer carne humana.

Yo procuraba caminar sorteando los obstáculos,
sin despertarte,
sin molestarte,
respirando apenas mientras tú dormías a pierna suelta,
condescendencia sublime
con la servidumbre que sestea
a tu vera.

El laberinto era una cosa seria.
Tuve que emplearme a fondo para derribarlo,
porque como no pude entrar ni salir de él,
de ti,
hube de aplicarme en tumbar muros,
quemar setos,
trepar, también,
y deslizarme por los agujeros
que horadaban
las paredes agrietadas
y llenas de orina.

Tú mirabas desde lo alto de la torre,
cada mañana,
al amanecer.
Nunca veías más allá de la bruma
y del sol
y de las nubes
y de los pajarillos que revoloteaban
de un lado a otro
ante tu mirada impasible.

Tú no veías que en las calles,
bueno calles,
raíles roñosos y quebrados
que habías concebido para impedir que alguien,
sea quien fuere,
pudiera acercarse a ti con el rostro descubierto,
no veías que en las calles se agolpaban personas
caminando en todos los sentidos,
confusas,
abrumadas,
esperanzadas.

Había quien cargaba una mochila con provisiones
a sabiendas de la dificultad de la empresa
que le llevaba hipnotizado,
en volandas.
Otros iban con un ramo de flores reseco entre las manos,
arrastrando sus pies,
la mirada perdida.
Otros hablaban solos,
alucinados y desnutridos.
Y luego estaba yo.
Que tenía una silla de esas de camping.
Y un perrito caniche.
Y un sándwich de jamón y queso, también,
por lo que pueda pasar.

Un día desenfundé los catalejos,
unos prismáticos que me encontré
en un recodo del laberinto
y los enfoqué hacia tu torre.
Se te veía bien,
ahí arriba.
Yo no quería verte en ninguna otra parte,
dicho sea de paso,
no quería contemplarte en el fango,
ni escurrida como una bayeta
en el fregadero de cualquier hotelucho barato.
No, tú ahí estabas,
estás,
muy bien.
Te favorecen las torres de cristal,
o de acero,
o de oro macizo,
en general te sientan bien tus torres,
te hacen ganar altura
y también es verdad
que desde ahí arriba se ve mejor el mundo, la vida,
te escucho decir mientras mojas la tostada de centeno integral
en el té de Ceilán.
Y yo no puedo estar más de acuerdo.
Pero por alguna extraña razón
me sigo aferrando a mis catalejos oxidados
y cargados de dioptrías dudosas.
Perdóname,
pero no sé vivir sin estos catalejos
que distorsionan lo que veo,
distorsionan la aburrida realidad
y a veces tiñen de algún color el gris oficial y autorizado.

No, si yo sé que eres sincera,
que la verdad
y la bondad
y el deseo vital habitan en tu corazón
de sístole tranquila y bienhechora,
de excursiones en las que el sherpa
siempre es familiar tuyo
y tras la travesía te invita a un vino, o a dos,
o a un café con un donut.

Somos pares e impares indescifrables y primos.
Incesto numérico y sonoro.
Sonoro porque lo dijiste en voz alta, aquella vez.
Lo escuchó todo el mundo.
Somos primos.
Somos números primos.
No nos puede dividir nadie,
nadie nos podrá separar.
Se te olvidó añadir: Excepto nosotros mismos.
Y así fue.

Somos curvas tangenciales.
Somos categorías sublimes y deslucidas.
Somos cinco empujones a las puertas de un concierto masivo.
Cinco, pero no seis.
Porque seis no es un número primo
y desentona con lo nuestro.
Con nuestra amistad,
con nuestro amor,
con nuestra farsa.

Habitas tu torre.
Me aferro a mis catalejos.
Bailamos el último vals entre números primos
y espesos muros de incienso.

A lo lejos, se avecina una tormenta.


© Max Nitrofoska


sábado, 2 de julio de 2022

HOLA, QUÉ TAL

Buenos días, mis amados seres humanos. ¿Cómo estáis, cómo van vuestras cosas?


Viñeta: @domm_cob
Click en la imagen para ampliar

jueves, 30 de junio de 2022

LA NEBULOSA TAROT

Hola, mis amados seres humanos. Anoche realicé una incursión por la siempre misteriosa nebulosa Tarot. En un momento dado, sin que el panel de mandos me señalara ninguna incidencia o avería, mi vieja Thompson Pilgrim se detuvo. Lo primero que pensé fue que una intensa frontera magnética se oponía a mi trayectoria.

Como la atmósfera de Tarot es densa, espesa, tuve que bajarme de mi nave para ver si la frontera magnética disponía de códigos de acceso o se trataba de algún fenómeno natural aún no señalado en las detalladas cartas de navegación de las que dispongo.

Di una vuelta completa al perímetro de mi nave sin encontrar una sola fisura que me permitiera avanzar. No obstante, algo se movía tras las dunas del norte, una ligera brisa de color malva acompañada de un zumbido arrullador, como de un gato. O una gata, pensé inmediatamente, porque al toque vi que se trataba de una Médium Medusa.

La brisa de color malva seguía acercándose, lentamente, y en el denso aire de Tarot se fue dibujando la característica silueta de las Médium, con su inconfundible aspecto brillante, transparente, de medusa marina hipnótica de la que sobresalen a la altura del corazón dos extraordinarios pechos de carne y leche, dos tetas capaces de alimentar sueños sin fin y también de sepultar los más íntimos anhelos de cualquier ser vivo. O por lo menos de cualquier ser vivo que respire. Y yo, por lo menos hasta ese momento, respiraba.

En toda la galaxia es conocida la capacidad de las Médium Medusa de predecir el futuro. Hubo incluso una época en que la Corporación las utilizó para fines bélicos y policiales, pero por suerte, las predicciones de las Médium Medusa se trastocan, languidecen, se falsean en cautividad, sus predicciones se tornan rancias, falsas, oblicuas, poco fiables.

La Médium Medusa me miró fijamente desde esos ojos acuosos que centelleaban sobre sus prodigiosas tetas. Sin mediar palabra, extendió a mis pies una carta del tarot. El Ermitaño. Luego, la Reina de Bastos. En tercer lugar apareció El Loco. Tras él, La Torre. Apenas estas cuatro cartas se hubieron extendido boca arriba sobre la superficie de la nebulosa Tarot, la Médium Medusa emitió un leve gemido al tiempo que el humo malva que brota intermitente de su cabeza se enturbiaba, se transformaba en un impredecible tifón. Y en ese momento, si ni siquiera volver a mirarme, se dio media vuelta y desapareció al galope.

¿Qué es lo que ha pasado? ¿¿¿¡Qué es lo que ha pasado!??? Estoy en un sinvivir. ¿Tan malas son esas cartas? ¿Cuál es su significado? ¿Alguno de ustedes lo conoce, mis amados seres humanos?

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

Dibujo: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

martes, 28 de junio de 2022

CIUDAD_HUMANOIDE#_16


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Esta serie, Ciudad Humanoide, trata de fotografías que muestran lo que nos cuentan las paredes de nuestras calles, de nuestras ciudades, las calles y ciudades por las que paseamos y corremos y respiramos o nos ahogamos, siempre en busca de algo, de mucho, de casi nada.

Las paredes hablan. Ustedes me dirán que en realidad son las personas las que hablan, las que pintan y dibujan y escriben en ellas lo que les sucede en ese, en este momento, el grito rabioso o desesperado, o bien el comentario jocoso o irónico. Y no puedo más que daros la razón, son las personas que nos rodean las que hacen esto y aquello. Dejan marcas, las personas.

Antes, cuando alguien tenía algo que decir, cuando se encontraba habitado por un pensamiento urgente que pugnaba por manifestarse con fuerza y ahínco, esta persona saltaba a la calle, se plantaba ante sus amigues o ante perfectos desconocidos y les decía, les gritaba, les bramaba su ocurrencia, su misterio, su preocupación y su furia. Ahora, sin embargo, nos expresamos a través de las redes sociales, con idéntica vehemencia, eso sí.

Pero lo que más me ha llamado la atención a lo largo del par de años que llevo haciendo estas fotos es la gran cantidad de pintadas, de frases, de ocurrencias que los seres humanos siguen escribiendo en las paredes de las calles de sus ciudades. Al parecer, las redes sociales no son suficientes.

Y eso es lo que les traigo desde mi nebulosa, las fotografías de las pintadas que me he encontrado en el camino. No todas las publico, porque algunas son de un pésimo gusto, y podrían lastimar la exquisita sensibilidad que habita en algunos de ustedes. Es broma, ya sé que son ustedes duros como el pedernal y sus corazones han sido forjados en las más tenebrosas tinieblas, no hay más que verles. Cuídense. Y miren a su alrededor. Las paredes hablan.


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar

domingo, 26 de junio de 2022

CAFÉ

Buenos días, mis amados seres humanos. ¿Cómo va esta mañana de domingo?


Created with DALL·E 2 by @OpenAI
Click en la imagen para ampliar

jueves, 23 de junio de 2022

HOY HACE 5 AÑOS EN SEVILLA

Hoy hace 5 años de esta foto, en las pruebas de sonido para el evento Performático, que tuvo lugar esa noche en el CAS de Sevilla.

El ingeniero de sonido, con el que al parecer me estoy partiendo de risa, es el organismo Misael Rodríguez. Lo pasamos muy bien, y lo más importante, todo salió perfecto.

El evento, en el que tuve el placer de participar junto a grandes artistas como Javier Flores, Anna Jonsson y Verónica Ruth Frías, lo comisarió Margarita Aizpuru. La foto es de Ana Ramírez.

Ojalá pronto vuelva a darse esta órbita.

Que tengan ustedes un bonito día, mis amados seres humanos. Disfrutanka.


Foto: Ana Ramírez
Click en la imagen para ampliar

martes, 21 de junio de 2022

VERANO

Hoy empieza el verano humanoide. ¡A disfrutar!


Foto: desconocidx
Click en la imagen para ampliar

lunes, 20 de junio de 2022

DUDAS INMENSAS

 

Ilustración: Joana Santamans


Somos dudas inmensas
sumergidas en formol.
Somos cadencia del cosmos
enlatada en cuerpos celestes.
Somos una pequeña parte
del pensamiento de un niño
acorralado por sus sueños.


© Max Nitrofoska


viernes, 17 de junio de 2022

BUENOS DÍAS

Hola, mis amados seres humanos. ¿Qué planes tienen para hoy, para este maravilloso día?


Art: @mr.astrophilia 
Click en la imagen para ampliar

miércoles, 15 de junio de 2022

DIMAS P.L.

Hola, mis amados seres humanos. En esta pasada Feria del Libro de Madrid me topé con un curioso organismo. Se trata del creador de los relatos eléctricos Superground, Dimas P.L.

Por supuesto, me llevé uno de sus libros, magníficamente ilustrados por Saúl García Abril y editados por la frondosa Editorial Fagus.

No me busquen en los próximos días, estaré levitando por la órbita Superground. Cuídense.

Pueden ustedes hacerse con él a través de este ENLACE.

En la feria del Libro de Madrid con Dimas P.L.
Click en la imagen para ampliar

lunes, 13 de junio de 2022

FELIZ SEMANA, ANDROIDES

Buenos días, mis amados seres humanos. ¿Cómo empieza la semana?


Art by @deadmanipulations
Click en la imagen para ampliar

viernes, 10 de junio de 2022

INTELIGENTE



Tú no sabías que un edificio pudiera ser inteligente.
No tenías ni la menor idea de eso.
Tú pensabas que inteligente solo podía serlo una persona,
o tal vez un perro,
algún delfín del mar Egeo,
pero jamás un edificio.

Cuando escuchaste lo del edificio inteligente
te quedaste con la boca abierta,
mirando al cielo,
como un niño al que le hubieran revelado
un gran secreto.

Pero lo bueno de todo esto es que poco después
escuchaste que también los teléfonos son inteligentes.
Y luego los semáforos.
Y más tarde un montón de artefactos que te rodean.
Resulta que todos son inteligentes
y aquí el único soplapollas inútil y cabestro eres tú,
al parecer.

Creo que voy a hacerme una tortilla de bacalao,
que llego tarde a la sesión de noche.
La sesión de noche de algún cine inteligente,
no te jode.
Voy a ver La cena de los idiotas.
Ahí, por lo menos, habrá un sitio para mí.


© Max Nitrofoska


miércoles, 8 de junio de 2022

SUCESOS HUMANOIDES #36

 

Click en la imagen para ampliar

lunes, 6 de junio de 2022

LA CUENTA ATRÁS DE JUSTO GALENO

Hola, mis amados seres humanos. Acaba de llegar a mi nebulosa un objeto de gran valor. Se trata de un artefacto que al ser leído inicia una curiosa y a decir verdad preocupante cuenta atrás en los circuitos y neuronas de sus lectores.

La cuenta atrás sucede porque no puedes parar, tienes que seguir leyendo hasta reiniciarte, hasta penetrar en una nueva realidad que te atrapa, te succiona.

Este artefacto libro ha sido concebido por el organismo Castro Lago, un escritor que yo no conocía, pero que a partir de ahora no me pienso perder. Bueno, escrito y dibujado, porque cada uno de sus relatos está magníficamente ilustrado por él mismo. Y prologado por Óscar Esquivias.

La cuenta atrás de Justo Galeno y otros relatos fue creado en la frondosa y exuberante atmósfera de la Editorial Fagus, donde habitan los organismos avanzados Silvina Elías y Beni Domínguez, capaces ellos de extraer belleza escrita del espeso magma incandescente que nos rodea.

Si no desean ustedes seguir existiendo entre la oscuridad y las sombras, mis amados seres humanos, aún están a tiempo de hacerse con un ejemplar de La cuenta atrás de Justo Galeno a través de este ENLACE.

A disfrutar.


Click en la imagen para ampliar


Click en la imagen para ampliar

sábado, 4 de junio de 2022

SONRÍE. O NO

 

Click en la imagen para ampliar

viernes, 3 de junio de 2022

ALEGRÍA

Buenos días, mis amados seres humanos. 

Hoy hace 4 años. ¿Es que existe algo más importante que vuestra alegría?

Foto: Margarita Aizpuru
Cartel: Mimisme
Click en la imagen para ampliar

miércoles, 1 de junio de 2022

JUNIO

Hola, mis amados seres humanos. Hoy empieza el mes de junio. ¿Y por qué el mes de junio se llama mes de junio? ¿Eh?

Hay que decir que Junio viene del latín Iunius, mes de Juno. Juno era la hermana y esposa de Júpiter. Nótese, hermana y esposa. Junio es, ya de entrada, un tremendo guirigay.

Y ahí, en el medio de este guirigay nace el verano. Con todos sus calores, sofocos, hipotermias y alegrías desenfrenadas. Cuerpos desnudos, dulce confusión, música y sudor. El espíritu de Juno.

Autor: Desconocidx
Click en la imagen para ampliar

lunes, 30 de mayo de 2022

LO SABES


 

Son paisajes,
lo sabes, paisajes que te llaman, te buscan,
te rodean.

Son canciones,
lo sabes, canciones que hablan de pájaros y calor,
de recuerdos lejanos.

Son sonrisas,
lo sabes, sonrisas de aquellos juegos prohibidos, tardíos,
que erizan tu piel, encienden tu retina.

Son besos,
lo sabes, besos húmedos
y besos amistosos
y besos que se prometen pero no se dan
y besos con veneno en la saliva. También ahí.

Son calles,
lo sabes, calles interminables y callejones sin salida,
son calles amorfas que se superponen en tu memoria.
Ciudad imperial e infinita que recorres a ciegas.

Son lamentos,
lo sabes,
lamentos que a veces parecen un gato de compañía, no más.
Pero sí son más.
Te angustia ese llanto.
Te relames de dolor y compasión. Y duele.

Es felicidad,
lo sabes, felicidad de no desear nada.
Ni siquiera la sonrisa de una araña.
Y esa es tu dicha. Y la mía.

Es deseo,
lo sabes, deseo de partir, desaparecer y no,
quedarte aquí y ver amanecer de nuevo.
Descorcha esta botella.

Es una vez y tal vez alguna más, después de todo.
Lo sabes, o lo sabías.

Qué bueno que te quedes.


© Max Nitrofoska


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...