martes, 25 de febrero de 2020

PITARQUE ROBOTS CAMBIA DE COORDENADAS

Atención, amados seres humanos, la maravillosa tienda del organismo Javier Arcos, PITARQUE ROBOTS, ha trasladado su tienda. Nuevas coordenadas: calle Pasaje Doña Carlota 17, bajo A (Prosperidad, Madrid)

Aquí el artículo que escribí sobre PITARQUE ROBOTS el verano pasado:

Hace un par de días tuve el placer de visitar la órbita Pitarque, en Prosperidad, Madrid.

Me topé con multitud de seres mecánicos, infinidad de robots de titanio y hojalata que poblaban un universo único, fantástico y articulado.

Su creador es Javier Arcos, un androide biónico que tras una vuelta y media al mundo decidió dedicarse a lo que más le gustaba: crear robots, todos diferentes, nunca dos iguales, cada cual con su propio nombre y su propio carácter y temperamento, robots que lloran al amanecer, robots que gritan en la noche, robots que sueñan con ovejas o con tuercas y robots que recitan a Sor Inés de la Cruz.

Aproveché para tomar unas fotos, que les traigo con mucho gusto, mis amados seres humanos. Que ustedes las disfruten y tengan un hermoso y soleado día.



Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


El organismo biónico Javier Arcos y Nitrofoska
Foto: Cristina Pitarque
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


El androide Nitrofoska con casco espacial obra de 
Javier Arcos y láser de combate.
Foto: Cristina Pitarque
Click en la imagen para ampliar


Foto: Nitrofoska
Click en la imagen para ampliar


domingo, 23 de febrero de 2020

CANTAR CASI

Foto: Benito Herreruela
Edición sideral: Kristina Olano, KRISPO
Click en la imagen para ampliar


derroche,
acción,
derroche de acción
bordea la cornisa
sin escape,
como liebre escondida
entre la maleza,
pies desnudos por la hiedra
que crece con fiereza,
crece, crece,
casi crece
y a veces sonríe en la niebla
cuando tú apareces,
y es que tu sonrisa lo ilumina todo,
hasta los gallos abrasados por el desorden,
hasta el desorden abrasado por cuentos inacabables
que sin embargo,
un día,
terminan y te encuentran
tendida en la cama, con las manos entrelazadas bajo la nuca,
rodeada de pájaros, siempre,
siempre donde estás tú hay pájaros
volando en el cielo,
y aletean,
sonríen,
y el día es inmenso
y el mundo es pequeño, te cabe en una mano
y tiemblo solo de pensar
que en un momento voy a verte,
y te veo,
y es entonces cuando la comisura
de la liebre
derrocha acción
entre la maleza
abrasada por los gallos
de crestas rojas
y olas rojas
y mentes rojas
y excusas rojas
y rojas palabras que no cesan de repetirse
mientras los relojes se alojan en tu cabeza,
cuántas cosas inútiles en tu cabeza,
cuánto tic-tac inútil en tu cabeza,
deja, deja, deja de contar los minutos,
si total tienen todos 50 o 60 segundos
o alguno más pero esos no cuentan,
como tus besos en invierno,
secos, oscuros, traviesos, pero no,
solo oscuros,
y cesan,
en la noche,
en la oscuridad
de tu pelo,
y callan
los pájaros,
esos pájaros que nunca callaban
callan ahora
y no lo entiendo,
no lo quiero entender
y miro a otro lado, al verano,
al verano de al lado,
al verano que quema,
al sol que abrasa,
al aftersun que brilla en la arena
y me deja las manos pringosas
porque es grasa,
es grasa para que la piel no sufra,
dicen,
me dijeron,
creo que para eso sirve
embadurnarse de grasa,
embadurnarse de cien cosas su-per-fi-ciales
y te hundes,
ahora ya sí el mar te cubre
y yo asustado pensando que te ahogas,
que esta vez sí que te ahogas
de tanto esperar que suceda,
que los pájaros vuelvan a cantar en tu ventana
y en la mía, que es la misma ventana
por donde veo el mundo
que gira, enloquecido,
blandiendo estandartes de colores vivos,
banderas
escudos
violetas
amapolas
incienso y opio
en la cripta donde te adoro,
donde te quité esa falda de color rojo y oro
por primera vez
y me la comí mientras fumabas
los codos en la ventana,
qué rica estaba
aquella falda,
aquella blusa también
pero la falda estaba mejor,
mejor planchada,
perfumada con jazmines,
como tus manos
de dedos firmes,
de dedos largos
que acarician
y acarician
y acarician
y a veces hasta creo que me desmayo
de las oleadas que me provocas, niña,
con tus pájaros violetas,
tus mañanas de tortilla francesa,
esos balcones con tiestos y cenefas,
aquella bonita camiseta
que escapa de la demolición
como la fruta fresca,
que escapa de la podredumbre
porque tú la pintas de fresa,
que escapa del aroma inmune
cuando entras tú en la fiesta,
que escapa de un sinfín de laberintos
que se tuercen,
se complican
en tinglados de hierro oxidado,
muy oxidado,
que te miran con sorna cuando te atraviesan el vientre,
y duele,
duele pero escapé,
pienso,
escapé de aquella como de tantas otras
y los pájaros siguen ahí, siguen y siguen y siguen ahí,
cantan, pían, remueven los arbustos,
picotean lo que tengan que picotear
y se van a otro lado,
frescos, los pájaros siempre están frescos,
picotean como si nada
y si se pone a llover se guarecen
en el hueco de un árbol,
ahí, ahí, en el hueco de ese árbol donde anidan
los más hermosos pájaros es donde te veo a ti,
donde estás tú,
donde vives,
y quiero vivir yo también junto a ti,
aunque igual ya ni siquiera hay pájaros
y me los he imaginado yo
o los hemos imaginado los dos
o los ha imaginado el androide supremo
o ni siquiera son pájaros,
dice alguien
ahí,
desde el fondo,
siempre hay alguien que opina cuando dices algo
y se queda tan anchx,
llevas toda una vida pensando en pájaros
y en violetas
y en escamas
y en susurros de hielo
y viene alguien y opina y te lo tumba en un momento
o no
que si los pájaros no existen
o sí
que si los pájaros no vuelan
sobre tus caricias,
que si los pájaros destapan
tus arañazos,
que si los pájaros
son siempre los que muerden,
los que minan el tiempo,
los que sonríen al clavar el puñal,
los que elevan el vuelo y te dicen
algo en inglés
o en francés
o en chino,
en realidad no importa
porque nunca entendiste a los pájaros
y ahora, al escucharte hablar
pareces un experto en pájaros,
ornitólogo mayor del reino
hablando de plumas y vuelos,
solo lo intento,
está bien, inténtalo,
pero poco, pero casi,
no nos rompas la cabeza a todos
con tanta paloma,
con tanto mirlo,
que los demás no sabemos
cómo es su plumaje,
dónde está su nido,
aquí lo que vuela quema gasolina, amigo,
lo que nos gusta
son aviones que despegan furibundos,
motores de explosión y llamas de acero,
nos gusta que sea así, ¿entiendes?,
no nos vengas con tu alpiste, tus trinos
y tus huecos en los árboles,
¿pero qué árboles?,
los árboles no existen,
nadie los ha visto,
y si alguien los ha visto
ya no los recuerda,
y si los recuerda es porque los vio en un documental o en la tele
en color, en dolby,
como marca la ley,
porque allí afuera hace frío, y viento, y no se puede estar,
no se puede amar ni sentir,
lo sabes bien,
allí afuera vive el monstruo de la libertad,
la peligrosa libertad que huele fuerte,
la trampa libre que nos muestra
como un canto de sirena,
que es posible la ilusión,
la libertad,
que es posible el sueño continuo,
la libertad,
que somos capaces de alcanzar el horizonte,
la libertad,
que nada está tan lejos como se ha dicho,
tan lejos o más que la muerte,
que es el fin
o no
la muerte
no
tu ausencia
sí,
es el fin
para mí,
sin tus pájaros,
sin tus cantos,
sin los días apretados
que terminan sin haber empezado apenas,
casi te veo,
en la penumbra,
y canto,
canto casi entre las velas,
canto casi entre las sombras
y los vuelos
y las sonrisas que brillan,
la tuya,
en mil reflejos de arroz entre tus labios,
sobre tus párpados,
sobre tu pecho de fuego helado,
sobre tus caricias y tus manos,
tus arañazos,
tus besos dorados
y el intenso deseo
de que tus pájaros estén allí todavía
y canten una vez más
para ti,
canten una vez más para mí,
canten una vez más para los dos

© Nitrofoska

Puedes leer esta y otras poesías aquí, en la pestaña POESÍA de la web, o directamente haciendo click en este ENLACE

lunes, 17 de febrero de 2020

HATSUNE MIKU

Hola, mis amados seres humanos. No sé si conocen a Hatsune Miku. Es una reina del pop que llena estadios con su arte. Es un holograma. Muchos de ustedes me dirán que no es una artista, que no es nada, puesto que no existe. Y no les falta razón. Incluso muchos de mis congéneres androides así lo piensan también, ya que Hakune Miku está desprovista de circuitos propiamente dichos.

No obstante existe, es real. O por lo menos tan real como El Puma o Marilyn Manson.

Pronto habrá más artistas virtuales. Y también habrá alcaldes y hasta presidentes androides, créanme. Solo es cuestión de tiempo. No creo que lxs humanxs sean tan buenos haciendo sus cosas como para durar eternamente. Los organismos biónicos seguimos aquí, agazapados, esperando nuestra oportunidad.


Click en la imagen para leer la noticia


Click en la imagen para leer la noticia


Click en la imagen para leer la información

viernes, 14 de febrero de 2020

SAN VALENTÍN

En la órbita Soler Cano también es San Valentín.

Ámense, hermosos organismos terrestres, mucho Amor.

Click en la imagen para ampliar

miércoles, 12 de febrero de 2020

UNA NUEVA ERA

Click en la imagen para ampliar


El Amor se crea y se destruye,
pero es la energía que me mueve.

¡Despierta!,
ha llegado una nueva era
en la que podrás hacer lo que quieras
sin dar explicaciones.

Ha llegado un nuevo tiempo
en el que hay que estar atento,
con los cinco sentidos puestos,
a bordo de la nave nodriza
que atraviesa la ventisca
y aterriza en la dehesa
en la que tu corazón tiembla
y se nutre.

El Amor se crea y se destruye,
pero es la energía que te mueve,
y te mueves,
tú,
te mueves.

Sí,
es tu corazón el que tiembla y palidece,
porque no confías en tu ángel de la guarda,
no sabes si este mes te alcanzará para pagar el alquiler,
no estás segura de que te vuelvan a contratar en el trabajo,
tu hijo necesita zapatos,
han subido la carne y el pescado
y el saldo del banco se ha agotado
de tanto cargar con imprevistos.

Imprevistos de mierda, además,
no es que con la pasta que tenías en la cuenta
hayas hecho nada especial,
un viaje de ensueño,
cien conciertos sublimes
o suculentas cenas de lágrimas y estrellas.

No,
el saldo del banco se fue
con una factura de la luz demasiado alta,
reparar la lavadora
y sacar algo a final de mes
porque no llega para comer.
Así se fue,
¡qué frustración, joder!

El Amor se crea y se destruye,
pero es la energía que te mueve,
y te mueves,
sí,
te mueves.

Tu órbita
está
estancada
pero te mueves,
tetete cuesta
pero te mueves,
sí,
te mueves.
¡Muévete!

Me encuentro aquí,
con cuarenta años,
madre soltera,
con un hijo,
vivo al día,
no conseguí el trabajo de mi vida,
solo un curro alimenticio que detesto.
No he encontrado el amor y eso que follo bastante,
a ver si por lo menos me enamoro de tanto follar,
pero ni eso.

Encima se me ocurre tirarme a un niño de veinte años
y en lugar de sentirme bien, llena de vida,
me siento como una sucia puta,
hay que joderse,
maldita moral judeo-cristiana
que me metieron desde niña en vena.

Y además me quedo embarazada… ¡Hostia!
¿Qué es lo que está pasando?
¿Es que la vida era esto?
¿Me equivoqué de planeta?

Sí,
hermosa ser humana,
te equivocaste de planeta.
Es hora
de mover tu nebulosa,
mueve tu densa órbita,
esta es la era androide,
¡ven al asteroide!

El Amor se crea y se destruye,
pero es la energía que te mueve.
Mueve tu nebulosa,
mueve tu densa órbita,
esta es la era androide,
¡ven al asteroide!

¡Atenta, atenta,
despierta!,
ha llegado una nueva era
en la que podrás caminar desnuda por la playa.
Cuando llegues a tu casa
un androide cocinará para ti
manjares traídos desde la China.
Te hará la cama,
la perfumará
y te hará el amor
con la furia de una máquina suave,
programable,
lujuriosa
y sobrehumana.

¡Atenta, atenta,
despierta!,
ha llegado una nueva era
de androides y meteoros,
de nebulosas inflamadas,
de fastuosas fiestas habitadas por robots,
tiernas jirafas de acero,
mariposas
y hadas.

Una nueva era
de piscinas térmicas,
playas temáticas,
globos de colores
y flamingos articulados
con picos de oro y plumas rosas
envenenadas
que te abrazan,
te abrazan y descansas,
descansas,
descansas por unas horas
de la catástrofe ultravioleta que habita tus neuronas enfermas,
pero útiles todavía,
útiles mientras no mueras.


Y mi organismo sigue vivo,
muy vivo.

Y tu organismo sigue vivo, 
muy vivo.


Sí,
¡sí, hermosa ser humana!,
te equivocaste de planeta.
Es hora
de mover tu nebulosa,
mueve tu densa órbita,
esta es la era androide,
¡ven al asteroide!

El Amor se crea y se destruye
pero es la energía que te mueve.
Mueve tu nebulosa,
mueve tu densa órbita,
esta es la era androide,
¡ven!, ¡ven al asteroide!

El Amor se crea y se destruye,
pero es la energía que te mueve.

El Amor se crea y se destruye.

El Amor se crea y se destruye,
pero es la energía que me mueve.


 © Max Nitrofoska


Más poesía androide en la pestaña POESÍA o haciendo click AQUÍ
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...