Texto e imagen: Nitrofoska
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Fragmento 4:
Hay una fuerza que me empuja, no hacia adelante, sino hacia un estado de perpetua alteración. Es una ley implícita en la piel, en la memoria celular. Lo que ven es el eco de una colisión que nunca se detiene, la reverberación de un impacto primario.
No hay drama, solo física. Mis ojos, abiertos, han dejado de buscar el horizonte. Solo se centran en el mantenimiento del pulso, en la tensión constante. La inercia no es ceguera. Es la voluntad calculada de no ceder a la gravedad de la forma. El sistema se adapta a mí.
©Nitrofoska