martes, 14 de septiembre de 2021

LA GALAXIA OLANO

En la galaxia Olano las montañas flotan. No, no es una metáfora o una forma de hablar. Flotan de verdad, se desplazan por la atmósfera en busca de una cordillera en la que acoplarse.

Las montañas olanianas, llegada la madurez geológica, se desprenden de la cordillera que las vio nacer y emprenden un largo viaje en busca de un nuevo grupo montañoso con el que poder seguir creciendo.

Esto, como es bien sabido, genera no pocos inconvenientes a los habitantes de Olano. Más de uno ha visto cómo la casa que tanto empeño había puesto en construir se marcha volando a lomos de la montaña en la que se asentaba.

Art: Kristina Olano KRISPO
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Luego, cada cual pone remedio a la fuga de su montaña como puede. Mahoma es uno de los más famosos habitantes de la galaxia Olano. A Mahoma la montaña se le largó con su casa, su hacienda y todo su pueblo. Como se trataba de un ser humano muy reflexivo, se sentó en un pedrusco que había quedado suelto y llegó a una muy sensata conclusión. Mahoma, tras meditar sobre su nueva suerte durante no poco tiempo, dijo: «Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma irá a la montaña». Y se puso en camino. Lo malo de su acertada decisión fue que tardó demasiado tiempo en tomarla, y la montaña ya había rehecho su vida junto a un macizo volcánico. 

                                    Art: Kristina Olano KRISPO
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Aunque hay que decir que la movilidad montañil también ha beneficiado a no pocas criaturas orbitales. Es notable el caso de una piloto interplanetaria que tras un grave accidente quedó tetrapléjica. No podía mover su organismo biónico, ni tan siquiera era capaz de pilotar una sencilla nave de recreo. Pero entonces, cuando ya daba todo por perdido y sus circuitos mentales se hundían en un oscuro pozo, la montaña en la que estaba sentada se elevó sobre la ciudad e inició un lento y largo viaje con su pasajera a bordo. Esto la hizo feliz. Se cuenta que gracias a la alegría que le produjo este acontecimiento, la piloto recobró gran parte de su movilidad.

Art: Kristina Olano KRISPO
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Afortunadamente, en esta época del año las montañas de Olano se desprenden con más frecuencia, y es habitual verlas planear en busca de su piloto, de su profeta, de su macizo, de la incandescente lava. En busca de su propia galaxia.

Pongan cuidado de dónde asientan sus posaderas, mis amados seres humanos. No solo las montañas vuelan.


         
Art: Kristina Olano KRISPO
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Coordenadas de la galaxia Olano: Ikusi Batusi   

2 comentarios:

  1. Un relato genial este de los trozos de montañas voladoras, me ha encantado. Incorporar lo de Mahoma ha estado realmente bien y me ha sacado alguna risa, así como lo de la piloto tetrapléjica. El humor tuyo, acoplado a desbordante imaginación, siempre amalgamados y presentes. Las imágenes muy bien acompasadas al relato, da igual por donde se empiece, tal vez de la imagen al relato. Curiosamente no has necesitado androides, ni seres al limite, para crear un cuento desbordante de imaginación mágica

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    1. Gracias por sus inestimables comentarios, organismo Aizpuru.

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